Con estos bueyes nadie quiere arar
Observatorio
Por Antonio Rosario
Ese disturbio que nos vende con envoltura democrática la mafia en el poder, implicado el cínico Pejemañoso, describe una perspectiva que le da salida a la corrupción.
Un despliegue político rimbombante que tiene toda la fachada de permitirles la entrada a los eternos mamadores de la riqueza nacional.
Y un círculo vicioso que trae a toda la mexicanadadiscutiendo de política como imbéciles, cuando a esta mafia nada más les importamos 3 kilos de chorizo y ni siquiera de Toluca.
En Tamaulipas no curten mal las vaquetas.
El PAN que preside Cabeza de Vaca, el PRI de la morsa Egidio Torre Cantú y Morena que tiene todos los padres que le quieran echar, no van a llegar al poder ni con brujería.
Ningún partido con sede estatal en Victoria aguanta el análisis que divide y descompone sus tantas partes.
Son entelequias que exigen irracionalmente todo a cambio de nada.
Causa de que todos los habitantes de Tamaulipas vivan en profunda angustia que no llegará a ser en ningún momento ni una falsa oposición.
No existe por el PAN, visto como un atajo de soberbios y malignos, ninguna preocupación por el pueblo. Su compromiso es con los negocios. ¡Sí señor!
No existe por el PRI, visto como un muerto viviente, ningún proyecto social por el pueblo fuera de no ser arrojado al sepulcro.
No existe por Morena, visto como un psiquiátrico, ningúnproyecto para el pueblo aparte de creerse todos ellos y su Jefe Máximo una encarnación providencial. Por favor no mamen.
El extracto es que la política tamaulipeca es una bola de bueyes que quieren el poder y con los que nadie quiere arar, aunque la parcela sea del pueblo.
Después del 6 de junio nos esperan puras penas y cero glorias.
Millones de colgados de las brochas sin luz, sin vacunas, sin justicia, sin trabajo, encabronados y con mucha hambre.
López Obrador y Cabeza de Vaca deben de andar con los ojos bien pelones.

