Dinero de muchos al arbitrio de uno

Carlos Marín

No habiendo condiciones para sesiones legislativas a causa de la peste y sin que exista un dictamen para su discusión (lo que hace más repugnante la finalidad), los integrantes de la comisión se proponen reunirse el viernes para convocar a un periodo extraordinario y que la Cámara de Diputados pueda el martes palomear tal cual el escrito presidencial y endosarle a López Obrador las abusivas atribuciones.

Con el recule diputadil a su Ley de Egresos, no quedará obstáculo legal para que AMLO decrete la emergencia económica y maneje, con su particular modito, el presupuesto federal, el mismo con que trabajadores y empresas, mediante el pago de sus impuestos, nutren al erario.

Aunque la Constitución establece que “no podrán reunirse dos o más de estos Poderes en una sola persona o corporación, ni depositarse el Legislativo en un individuo” (artículo 49), añade lo que hoy sirve de coartada: “… salvo el caso de facultades extraordinarias al Ejecutivo de la Unión…”.

El problema es que una feliz feliz feliz turba de lacayos le transferirá tan ominosas y alevosas atribuciones.