El pueblo no tiene agua ni para bajarle al baño
OBSERVATORIO
Antonio Rosario
El gobernador saliente Francisco García Cabeza de Vaca dijo en Matamoros que él no es ningún agachón y que defenderá el agua de Tamaulipas hasta el último día de su mandato.
Humor negro que se gasta este personaje juzgado ya como el peor de los gobernadores que ha tenido Tamaulipas en su historia moderna.
¿Defenderá el agua de Tamaulipas cuando en grandes zonas el pueblo carece del vital líquido para bañarse, al punto que ni hay agua para bajarle al baño?
¿Dónde estaba este gobernador cuando hace años los panistas, sus socios, empezaron a cortarle el agua a la gente sin piedad?
Alguien debe aconsejarle a Francisco Javier que por vergüenza y estrategia política deje de hablar tantas sandeces que en cualquier momento, sin exagerar, se las agregarán a las gruesas carpetas de investigación y expedientes judiciales que tiene pendientes en instancias federales.
El gobernador saliente se oye mal, se ve mal, cae mal, anda mal, y es evidente que sus amigos y colaboradores más cercanos ya lo han abandonado a su suerte.
Aviso de que en poco tiempo ya no habrá el dinero a montones que les daba y por el que le guardaban una lealtad fingida o hacían como que lo defendían.
Recuérdenle a Cabeza de Vaca, no sean gachos, las dramáticas historias de Manuel Cavazos Lerma, Tomás Yarrington, Eugenio Hernández y Egidio Torre, solitarios comprobando que amigos no hay.
Y dos de ellos hasta en el bote.
Mejor cállese gobernador, bájese de la nube donde anda y salga, si es que puede, con la mayor de las dignidades del cargo en el que ya no durará excepto unos días, para luego afrontar una realidad casi igual a la que enfrentan los ciudadanos comunes y corrientes.
antoniorosarioh@hotmail.com

