Melhem ‘no se acuerda’ de los criminales del PRI
Observatorio
Por Antonio Rosario
Algo gravísimo le sucede a Edgar Melhem, dirigente del PRI-Tamaulipas, cuando acusa a Xico González Uresti de haber perpetrado uno de los desastres más grandes contra la Capital del Estado.
Nadie duda que Xico fue una plaga para Victoria.
Y claro que el pueblo no olvidará el agravio con tanto rencor de que sea capaz de tener contra ese sujeto.
Pero si Edgar está bien de sus facultades mentales y no ha perdido toda la moral que siempre se pierde en los tugurios donde ha estado metido, debería también juzgar a las bestias priistas que dejaron a Tamaulipas en una desgracia que durará más de 100 años.
¿Por qué si anda tan justiciero no pone en el banquillo de los acusados a criminales como Manuel Cavazos Lerma, Tomás Yarrington Ruvalcaba, Eugenio Hernández Flores y Egidio Torre Cantú?
Entiendo que haga su luchita medio rabona, pero los odios se miden por el daño causado a los tamaulipecos.
Xico fue un sujeto que jamás debieron haber puesto en la boleta electoral, pero eso es culpa directa de Francisco García Cabeza de Vaca, y luego del médico ese.
Que Melhem Salinas se haga el que la virgen le habla sólo porque esos demonios del averno eran del PRI, no es una simple extravagancia electoral.
Es una ofensa muy grande que trata de propinarle al pueblo, al que quiere tratar como un retrasado mental y por lo tanto sólo debe odiar a quien su publicidad barata diga.
Por esta racita de ‘dirigentes’ es que el PRI acabó siendo lo que es: Un partido de quinta, a las órdenes del PAN.

