Pídanle dinero al chino

Menos de una semana después de invitar a Xi Jinping a dar un mensaje en la reunión de la Celac celebrada en la Ciudad de México, gobiernos integrantes de ese organismo le exigieron a Joe Biden que les regale dinero.

Es decir, nuestro amigo y gurú es el presidente de China, y el que nos tiene que dar dinero es el presidente de Estados Unidos.

¿Así o más absurdo?

Invitaron al flautista para que los guíe a su paraíso sin democracia ni libertades, y le exigen dinero al presidente del país que quisieron sacar de la OEA, acusan de injerencista, y cuya bandera quemaron en múltiples ocasiones antes de llegar al gobierno.

El presidente pro tempore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), Andrés Manuel López Obrador, demandó públicamente a Joe Biden que se deje de discursos y aporte dinero al desarrollo de América Central y el sur sureste mexicano.

“Desde que estamos nosotros (diciembre de 2018) había el compromiso de que iban a invertir 4 mil millones de dólares: 2 mil para Centroamérica y 2 mil para México. ¡Imagínense si me hubiera quedado yo parado esperándolo, me hubiera yo cansado; no ha llegado nada, nada!” (La Jornada, jueves 23 septiembre).

Luego pidió dinero para su programa, Jóvenes Construyendo el Futuro, y crear 30 mil empleos en América Central, más 30 mil en el sur de México, que si se suman a los 30 mil ya creados en Chiapas, serían 90 mil, dijo.

A ver, ¿qué culpa tiene Biden de que no haya empleos ni desarrollo en Centroamérica y en el sur sureste mexicano?

Desde luego, por seguridad interna de Estados Unidos, el gobierno de Biden tiene que evitar que se desborde la migración hacia este país.

Pero esos flujos migratorios se dan por la incompetencia de los gobiernos centroamericanos y también de México.

(Por cierto, México ha vuelto a ser el país que más migrantes ilegales buscan entrar a Estados Unidos, luego de haber alcanzado la tasa promedio cero en administraciones pasadas. Ahora supera a Honduras, Guatemala y El Salvador juntos).

Entonces, míster Biden, mande dinero. Miles de millones de dólares y déjese de discursos.

Sí, cómo no.

Señor Daniel Ortega, tenga estos millones. Y siga apresando opositores.

¿Qué se le ofrece, don Maduro?

No importa que haya estado de festejo en México, a pesar de que desde marzo de 2020 el Departamento de Estado ofrece una recompensa de 15 millones de dólares por su detención, por terrorismo, tráfico de drogas y lavado de dinero.

¿Cuánto quiere el señor presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández?

Ahí le van estos verdes, y no se preocupe si al día siguiente que deje la presidencia de su país la Interpol emita la ficha roja para capturarlo por narcotráfico.

Miles de millones de dólares se le exigen a Biden desde el sur del río Bravo, donde no se combate al narco, y cuyos grandes cárteles se han apoderado del negocio del tráfico ilegal de personas.

Por razones de humanismo y solidaridad, el gobierno del presidente Biden ha regalado al resto del mundo 600 millones de dosis de vacunas contra el Covid.

La semana pasada anunció que donaría otras 500 millones de vacunas, para sumar un total de mil 100 millones, sin esperar que le den las gracias.

¿Y China? El invitado a dar el mensaje en la reunión de los países latinoamericanos y caribeños en la reunión donde se quería expulsar a Estados Unidos de la OEA, ¿cuántas vacunas ha donado?

El país de donde salió el Covid que tiene en jaque al mundo, ya sea por la afición de algunos en Wuhan a desayunar murciélagos o porque el virus se les escapó de un laboratorio, y a cuyo presidente nuestros gobernantes honran, no ha donado ni 100 millones de dosis de vacunas.

Para los chinos, todo es venta.

Estamos al revés: el país cuya bandera queman en nombre de los pobres del mundo, regala mil 100 millones de vacunas.

Y el gigante comunista de Asia, flautista de nuestros gobernantes, las vende.

El día 6 del mes pasado, el director de Asuntos Económicos Internacionales de la Cancillería china, Wang Xialong, dijo en conferencia de prensa que su país había “proporcionado” 770 millones de dosis de vacunas al exterior.

Ante la insistente pregunta de cuántas de esas vacunas eran donaciones, el funcionario dijo que se trata de “decenas de millones” (agencia EFE).

¿Decenas de millones? Es decir, ni 100 millones.

Pero nuestros países invitan a Xi Jinping a la reunión de Celac en la capital mexicana.

Sí, que obsequie un mensaje videograbado el señor presidente que no permite elecciones, ni prensa libre, ni partidos opositores, ni libertad de credos, ni respeta los derechos humanos, y busca aliados para desplazar a Estados Unidos como potencia mundial.

Y usted, presidente gringo, mande dinero y déjese de discursos.

En realidad, si quieren ser congruentes, pídanle dinero al chino.

Pablo Hiriart