Victoria Rodríguez, una funcionaria discreta sin galones en política monetaria

Antes incluso de su llegada al poder, Andrés Manuel López Obrador ya había lanzado una campaña contra el ITAM, semillero de altos funcionarios durante los últimos gobiernos mexicanos. En 2016, el todavía eterno candidato, acusó a la prestigiosa universidad privada de ser una “escuela de tecnócratas y neoporfiristas que ha dañado la economía de la gente”. Tres años después, ya desde la silla presidencial, las críticas continuaron y fueron acompañadas de hechos. El relevo en los puestos de mando de la Administración aligeró la presencia de itamitas a favor de otro centro de estudios con solera: El Colegio de México (Colmex). Una reedición a la mexicana de la batalla cultural entre neoliberales y keinesianos.

Al frente de los segundos, Carlos Urzua, primer secretario de Hacienda de la era López Obrador y profesor estrella de la maestría en economía del Colmex. De su mano llegarían muchos de sus pupilos, como los dos protagonistas de la semana: Arturo Herrera, descartado en el último momento para dirigir el Banco de México(Banxico), y la nueva apuesta del presidente para el cargo, Victoria Rodríguez, actual subsecretaria de egresos de Hacienda.

Curtida en temas presupuestarios y de finanzas públicas, una de sus especialidades es el control de la deuda pública, un sesgo más bien ortodoxo, pero a la vez una de las obsesiones de López Obrador. Rodríguez cumple el patrón de los últimos nombramientos: un perfil profesional contrastado, sin mucha proyección pública, con una trayectoria muy cercana al presidente y lagunas a priori por la especialización del cargo. En este caso, su falta de experiencia en política monetaria, el corazón del Banco de México, una de las instituciones más sólidas y mejor valoradas del país.

A falta de la validación formal del senado, Rodríguez será no solo la primera mujer en dirigir Banxico sino la primera vez que alguien llega a la cima sin haber hecho antes carrera dentro. “Todos los gobernadores comenzaron en el banco. O se foguearon en puestos muy analíticos, como el actual Alejandro Diaz de León, o en cargos más ejecutivos, como Agustín Casterns”, apunta Gustavo del Angel, especialista en historia financiera por el CIDE.

Muy joven y de la mano de su maestro Urzua, la futura banquera central entró en la secretaría de Hacienda de Ciudad de México durante el mandato de López Obrador. Rodríguez continuó su trayectoria en la capital con los siguientes jefes de Gobierno, Marcelo Ebrard y José Luis Mancera. Y llegó a estar al mando de la política presupuestal, la dirección general de egresos o las Finanzas del metro de la capital.

“Tiene muy buena preparación académica y no es ajena a las decisiones públicas en materia económica, pero desde luego su trayectoria no destaca por la política monetaria”, sostiene Carlos Brown, especialista en finanzas públicas y egresado también del Colmex. La nueva gobernadora llegará en un momento delicado para Banxico. Presionada por una creciente inflación y en medio de la polémica compra de reservas por parte del Gobierno que ha alimentado la tesis de un supuesto interés intervencionista de López Obrador en el organismo, cuya autonomía está blindada por la Constitución.

Desde la patronal mundial de la banca, el Instituto de Finanzas Internacionales, el economista Jonathan Fortun apunta: “Banxico ha sido tradicionalmente un organismo muy profesional en el manejo de la política monetaria. Ese entorno profesional es el que ha mantenido su prestigio. Tenemos confianza en que continúe su independencia y autonomía”.

Su extrema discreción y perfil bajo como figura pública es otro de los ángulos que resaltan los analistas. “Su cargo actual, subsecretaria de egresos, es muy importante. Sin embargo, nunca aparece ante los focos”, apunta Brown. De cara al reto de llevar las riendas de su nuevo cargo, el historiador económico Gustavo del Ángel define a Banxico como “un monstruo complejo”. Además de la inflación, el banco central también se encarga de la regulación del sesenta financiero, control de sistema de pagos y gestión de reservas. “Además, el gobernador tiene un papel protagónico no solo en la junta de Gobierno, tiene que liderar el discurso a los mercados internacionales, a los bancos, a las afores”, cierra Del Ángel.