Rusia lanza un ataque por tierra, mar y aire contra Ucrania y se acerca a la capital

El peor de los escenarios se ha confirmado. Vladímir Putin ha lanzado este jueves un ataque a gran escala contra Ucrania. Poco antes del amanecer en Moscú, en un discurso belicista y furibundo, el presidente ruso ha anunciado una “operación militar especial” en el Donbás, en el este de Ucrania. Minutos después del encendido mensaje del jefe del Kremlin, en el que dijo que buscaba “defender” a los ciudadanos de las regiones separatistas del Donbás de un supuesto genocidio, se registraron grandes explosiones en varios puntos de Ucrania. Desde Sloviansk y Kramatorsk a Járkov, a 30 kilómetros de la frontera rusa; incluso en Kiev, la capital. Al atardecer, tras intensos combates, el Ejército ucranio perdió el control del área de exclusión de Chernóbil, donde permanece bajo un sarcófago la central nuclear que en 1986 causó la histórica catástrofe, y que está en una de las rutas más cortas para llegar a la capital desde Bielorrusia.

Con bombardeos de artillería, equipo pesado y armas pequeñas. Por tierra, mar y aire. Por el este, el sur y el norte, las tropas rusas lanzaron veloces e insistentes ataques en distintos puntos del país en lo que podría ser el conflicto más grande en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Las tropas ucranias contabilizan decenas de muertos y heridos; algunos de ellos, civiles. Moscú no habla de bajas.

Tropas rusas aterrizaron en la ciudad portuaria de Odesa, cruzaron la frontera en varios puntos del país e iniciaron otra ofensiva desde la península ucrania de Crimea, que Rusia se anexionó ilegalmente en 2014. En Kiev, donde se escucharon potentes explosiones, fuerzas rusas lograron hacerse con el control de un aeropuerto de carga a las afueras de la ciudad, de 2,8 millones de habitantes, donde algunas personas se apresuraron a protegerse en alguno de los refugios antiaéreos habilitados o en el metro. Otros muchos se lanzaron a una huida hacia el oeste, por temor a que las tropas enviadas por Putin capturasen la ciudad. El Ejecutivo ucranio y los servicios secretos de Estados Unidos creen que las fuerzas rusas pueden tratar de hacerse con los edificios oficiales, apresar a la cúpula del Gobierno y eliminarla.

La “operación militar” de Putin que, según el líder ruso, busca desmilitarizar pero “no ocupar” Ucrania, es ya un ataque a gran escala. El presidente ucranio, Volodímir Zelenski, se ha apresurado a declarar la ley marcial y a cerrar el espacio aéreo del país. “El Ejército está trabajando. Sin pánico. Somos fuertes. Estamos listos para todo. Derrotaremos a todos”, dijo. Por la tarde, cuando cada vez más puntos rojos sembraban el mapa de Ucrania con los ataques rusos, Zelenski lanzó una petición de dura condena y de auxilio. Los sonidos de la guerra en Ucrania deben escucharse en todo el mundo, dijo, porque no solo Ucrania sentirá el impacto. “Es el sonido de un nuevo telón de acero que se cierra entre Rusia y el mundo civilizado”, advirtió el líder ucranio.