Arturo Herrera: “Siempre que hay un aumento de la tasa de interés hay un frenón en la economía”

Arturo Herrera Gutiérrez exsecretario de Hacienda y Crédito Público asumirá su nuevo cargo como director global de gobierno en el Banco Mundial a partir del 1 de julio. Herrera había abandonado en junio de 2021 la secretaría de Hacienda con la promesa del presidente Andrés Manuel López Obrador de que sería el candidato a gobernar el Banco de México.

Como otras economías en el mundo, México enfrenta una inflación desbocada que ya rebasa el 7,6% a tasa anual. Tanto el Banco de México como otros bancos centrales observan con atención los riesgos asociados a la pandemia, el agravamiento de las tensiones geopolíticas y mayores ajustes a las condiciones monetarias y financieras. En medio de esta vorágine, Arturo Herrera (Actopan, Hidalgo, 56 años) asumirá a partir del 1 de juliola dirección global de Gobierno del Banco Mundial, un cargo desde el que busca fortalecer las instituciones públicas de aquellos países en condiciones de mayor vulnerabilidad. Con su nombramiento en el organismo internacional deja atrás el polémico revés que vivió en noviembre de 2021, cuando el presidente Andrés Manuel López Obrador, tras pedir su salida de la Secretaría de Hacienda para nombrarlo gobernador del banco central, decidió no seguir adelante dejándole en un limbo.

A menos de dos meses de partir a Washington, Herrera recibe a EL PAÍS en la biblioteca del Colegio de México en Ciudad de México donde aún imparte clases. Rodeado por libros de poesía y literatura, quien estuvo a un paso de asumir las riendas del Banco de México relata el periplo de meses que significó su proceso de selección: una minuciosa revisión de su trayectoria por un comité examinador, la criba de cientos a una veintena y finalmente a un selecto grupo de cinco personas hasta que, el pasado viernes, se oficializó su nombramiento.

Pregunta. ¿Cómo recibe este nuevo cargo como director global de Gobierno del Banco Mundial?

Respuesta. Es un orgullo, es una posición que va a cobrar un nuevo impulso dentro del Banco Mundial por diversas razones, una de las más importantes es la salida de esta coyuntura con tres ingredientes muy complicados: el primero es el asunto del covid, el segundo es una inflación creciente y el tercero es la invasión a Ucrania que, además de todos los efectos geopolíticos y las lamentables pérdidas humanas, tiene efectos económicos muy importantes como los incrementos en los precios de algunas materias primas, de los energéticos, entonces, salir de esta coyuntura va a requerir de fortalecer ciertas instituciones. Además, los países más pobres están siendo los países más afectados. Uno de los mandatos que me están dando al asumir esta nueva posición es asegurarme de que hay un esfuerzo del Banco Mundial para fortalecer las instituciones públicas a nivel global, pero sobre todo en esos países que tienen alguna condición de vulnerabilidad, como Chad, Sudán del Sur, Afganistán, Azerbaiyán, entre otros.

P. ¿Qué tipo de acciones en concreto llevará a cabo en esta nueva posición?

R. El espectro de gobernanza va desde cuestiones fiscales, desde cómo preparar un presupuesto, cómo manejar una tesorería, hacia dónde debe ir dirigido un presupuesto, ese es un extremo, pero hay otros temas, por ejemplo, el manejo de los recursos humanos, uno que cada vez está siendo más importante que son los procesos de adquisiciones gubernamentales y ahí puede ver temas asociados a corrupción. Y en el otro extremo están los temas de reforma judicial.

P. ¿Tendrá un especial interés en América Latina a partir de su gestión?

R. Mi responsabilidad es global. El Banco tiene a su vez estás regiones que están atendiendo a los países específicos, pero mi responsabilidad es tratar de construir un equipo con los mayores expertos en el mundo en estos temas para desarrollar estas agendas en las diversas regiones.

P. ¿Sus decisiones tendrán una reacción en cascada en México?

R. Por supuesto, en todos los países, pero el alcance es global, el Banco Mundial tiene 189 países, uno de ellos va a ser México.

P. Asume esta nueva tarea en un entorno en el que la escalada de la inflación preocupa a los principales bancos centrales y países. Recientemente declaró que las subidas en las tasas de interés no serán suficientes para frenar este fenómeno.

R. Hoy estamos enfrentando un fenómeno global. Una parte de la inflación es el covid. Hay una escasez de microchips y eso hizo que el precio de los autos subiera, entonces, hay temas de la pandemia que están impactando en los precios, esos temas se van a ir resolviendo en la medida en que se resuelva la pandemia. Después, hay impactos por el lado de la invasión de Rusia en Ucrania. Hay algunos productos en los que los dos países son grandes productores: petróleo, gas, trigo. ¿Qué va a pasar? La política monetaria en donde sea puede ser restrictiva, eso ayuda a contener la inflación, pero la política monetaria no resuelve el conflicto en Ucrania, entonces lo que estamos viendo es que tenemos tres causas que se están moviendo de manera paralela, dos de las cuales no son por razones económicas el covid, y la invasión en Ucrania.

Y finalmente, tenemos una causa que sí es por razones económicas. Estados Unidos ante el covid dio un impulso monetario y fiscal muy grande y eso ha hecho que en EE UU la tasa de desempleo esté en el nivel más bajo desde la guerra de Corea y ya se ha comprobado que la economía de EE UU se está sobrecalentado y la forma de quitarle impulso a una economía que se está sobrecalentando, entre otras, es aumentar la tasa de interés. Ahora bien, eso tiene un impacto al ser EE UU un país predominante económicamente, eso tiene un impacto en el resto de las economías

P. El jefe del Banco Internacional de Pagos, Agustín Carstens, ha pedido evitar subidas demasiado fuertes en los tipos de interés para no asfixiar el crecimiento, ¿qué opina de esta postura?

R. Si bien es claro que EE UU, la economía más importante del mundo, sí está sobrecalentada, esto no quiere decir que el resto de las economías estén sobrecalentadas. México prácticamente ya recuperó todos los empleos que se habían perdido durante la pandemia, pero en México se incorporan 800.000 personas por año a la Población Económicamente Activa, es decir, hay que darle empleo no solamente a los que lo perdieron durante la pandemia, si no a los que se están incorporando al mercado laboral, entonces no está claro si el resto de los países esté en una economía sobrecalentada y a eso se refieren algunos analistas o miembros de organismos internacionales cuando dicen ‘cuidado porque si los empiezas a subir (los tipos de interés) cuando todavía no has completado la recuperación vas a parar la recuperación en seco’.

P. ¿Considera que ese es un riesgo latente para México?

R. Es un riesgo para todos los países, es un riesgo para Estados Unidos, lo que ellos están tratando de hacer es un aterrizaje suave, ese es el gran debate que se está haciendo ya, si se puede hacer un aterrizaje suave. Aquí ni siquiera estamos hablando de un aterrizaje, estamos tratando de evitar que no se afecte la recuperación.

P. Pero existe el riesgo de cortar en seco la recuperación económica en el país…

R. Siempre que hay un aumento de la tasa de interés se le da un frenón a la economía y el Banco central en México, hay además que recordarlo, tiene un solo objetivo por ley que es el control de la inflación.

P. En la más reciente reunión de la junta de gobierno del Banco de México, uno de sus miembros votó por un incremento en la tasa de interés por 75 puntos base, ¿qué opinión le merece estas posturas más agresivas para atajar la inflación?

R. Por razones obvias soy renuente a opinar sobre ello, lo que sí creo es que debería haber una idea clara de hacia dónde se va, esto está muy bien definido en Estados Unidos, puede ser cuestionable, es lo que se llama el forward guidance [orientación de expectativas], no nada más se sube o se baja la tasa de interés si no se dice hacia dónde se va, incluso a veces se dice la tasa de interés terminal, eso es un poco menos claro en México porque no existe el forward guidance de manera específica.

P. La Administración de López Obrador presentó hace unas semanas un plan para frenar la escalada de precios, ¿qué opina sobre la estrategia?

R. Hay algunos elementos que claramente deberían tener un impacto inmediato, si tú no cobras aranceles y el arancel es una parte del precio, eso debería tener un impacto inmediato. Uno de los enfoques del programa es bajar los productos que están en la canasta básica y esto tiene una razón muy obvia que es que la inflación afecta a la parte más baja de la pirámide de ingresos, pero la canasta básica es solamente un subconjunto de todos los productos con los que se construye la inflación. Seguramente este programa, si es exitoso, tendrá un impacto en mitigar los efectos de la inflación en los sectores más desprotegidos, aunque tendrá un impacto menor en el Índice de Precios al Consumidor.

P. ¿Cuándo cree que la inflación vaya a dar tregua en México?

R. El elemento central de la discusión a nivel internacional no es tanto si la inflación es alta hoy, sino si esto va a generar mayor inflación en el futuro. Lo que la gente suele observar es cómo están las expectativas de inflación y todas [las expectativas] parecen apuntar a niveles de inflación relativamente bajos en un horizonte de dos o tres años y, probablemente, es porque creen que uno de los efectos que más distorsiona, que es el covid estará controlado, el tema de los microcomponentes es un tema de unos meses. El tema de Ucrania mete muchísimo ruido porque eso era algo que no estaba en la fórmula a inicios del año y la solución no es totalmente una solución económica, es geopolítica. Eso hace extraordinariamente compleja esta coyuntura.

P. ¿Esta crisis económica puede suponer una oportunidad para México?

R. México está viviendo como todos estos países en una crisis muy difícil, pero saliendo de esta crisis con una macroeconomía muy estable, con una deuda estable, con los bancos bien capitalizados y teniendo al socio comercial más importante del mundo en nuestra frontera.

Todos estos fenómenos están obligando a repensar en un reacomodo global de la producción y en ese sentido México tiene diversas ventajas: su cercanía con Estados Unidos, un Tratado de Libre Comercio que se acaba de renovar y de los tres países en el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica el único país emergente es México, esto quiere decir, que seguramente nosotros no vamos a estar proporcionando la tecnología de punta, pero sí tenemos trabajadores que están dispuestos a tener empleos a un costo relativo más barato.

P. ¿Mantiene actualmente algún contacto con el presidente López Obrador?

R. No, hace mucho que no lo veo.