López Obrador explica en Washington la inversión de las empresas de EE UU: 40.000 millones de dólares hasta el final del sexenio

Un día después de su reunión en la Casa Blanca, Andrés Manuel López Obrador mantuvo este miércoles un encuentro con empresarios mexicanos y una representación de las cámaras de comercio estadounidenses. El saldo de su cita con Joe Biden no tuvo muchas novedades, en un encuentro más centrado en acercar posturas tras los roces diplomáticos provocados por la negativa de López Obrador a acudir a la Cumbre de las Américas, celebrada el mes pasado en Los Ángeles con Biden como anfitrión. Entre los pocos acuerdos concretos anunciados el martes destacaron los compromisos de México de invertir en infraestructura en la frontera y en comprar toneladas de alimentos y fertilizantes a su vecino del norte. Mientras que por parte de EE UU, las cifras de financiación aportadas proveían de partidas ya presupuestadas sin representar ningún gasto extra. La reunión de López Obrador con los empresarios se ha centrado en contrarrestar esa sensación de haber dado más de lo que han recibido tras su visita a la Casa Blanca.

Tras la reunión privada, celebrada en el Instituto Cultural Mexicano de Washington, el canciller mexicano, Marcelo Ebrard anunció en sus redes sociales que “el presidente López Obrador informa que las inversiones de empresas de Estados Unidos en nuestro país que serán efectuadas entre esta fecha y 2024 suman ya 40.000 millones de dólares”. A la salida del encuentro, Ebrard atendió brevemente a la prensa y subrayó que el objetivo de la reunión había sido “dar seguimiento a las pláticas que hemos tenido sobre integración económica sobre sectores estratégicos, cadenas de valor y de suministro”.

La agenda económica y comercial fue una de las prioridades del encuentro con Biden, toda vez que las negociaciones más pormenorizadas sobre migración, otro de los puntos calientes en la relación bilateral, ya habían sido avanzadas durante la cumbre de Los Ángeles. De hecho, la relación comercial volvió a condicionar las recetas para atajar las causas estructurales de la migración, uno de los objetivos compartidos por ambos gobiernos. Bajo esta lógica, México se comprometió a invertir 1.500 millones de dólares en proyectos de infraestructura para modernizar la frontera. El dinero será parte de un fondo conjunto con EE UU para “hacer más seguro y eficiente el flujo comercial y de personas”, según el anuncio oficial de la Casa Blanca.

México se ha comprometido además a comprar a EE UU 20.000 toneladas de leche en polvo para “ayudar a las familias de las comunidades rurales”, así como otro millón de toneladas de fertilizantes para “los granjeros y pequeños productores”. La aportación estadounidense saldrá, sin embargo, de una partida general dedicada a infraestructura, de más de un billón de dólares, anunciada a finales del año pasado por Biden como parte de su gran apuesta para reactivar la economía tras la pandemia. De ese total, más 3.000 millones irán destinados “a 26 grandes proyectos de renovación de aduanas y puestos fronterizos”.

Entre los asistentes al encuentro con empresarios estuvieron pesos pesados como Carlos Slim Helú, el magnate de Grupo Carso; Francisco Cervantes, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE); o Antonio Del Valle, presidente del Consejo Mexicano de Negocios. Por parte de la delegación política mexicana, López Obrador estuvo acompañado, además de Ebrard, por la plana mayor de su gabinete económico: la secretaria de Energía, Rocío Nahle; la secretaria de Economía, Tatiana Clouthier; el secretario de Agricultura, Víctor Villalobos o el director de Pemex, Octavio Romero.