López Obrador se desvincula de la detención de El Bronco y advierte contra las “venganzas políticas”

Andrés Manuel López Obrador ha desvinculado este miércoles al Gobierno federal de la detención de Jaime Rodríguez Calderón, El Bronco. Además de ponerse de perfil en el caso que el martes llevó al arresto del exgobernador de Nuevo León, el presidente mexicano ha advertido contra las “venganzas políticas” y ha lamentado la difusión de las fotografías del político tras su llegada al reclusorio. El mandatario, que ha hecho de la lucha contra la corrupción una bandera de su gestión y el año pasado impulsó una consulta que abría la puerta a enjuiciar a los antiguos gobernantes, se ha mostrado prudente ante este escándalo de supuestos desvíos de recursos públicos y, aun de forma indirecta, ha lanzado una advertencia al actual gobernador del estado norteño, Samuel García.

El Bronco fue denunciado en 2018 por García, entonces senador de Movimiento Ciudadano, por recurrir presuntamente a fondos del erario para recabar las firmas necesarias para validar su postulación a las elecciones presidenciales de ese año. Encabezó una candidatura independiente y resultó ser el aspirante menos votado con menos del 3% de los sufragios. López Obrador, ganador de esos comicios, ha optado por pronunciarse abiertamente sobre el caso durante su conferencia de prensa matutina, aunque ha reconocido que no compete a las autoridades federales. “Quiero opinar sobre la detención de Jaime Rodríguez. Es un asunto del Estado de Nuevo León, de las autoridades de Nuevo León. Yo me enteré ayer ya cuando lo habían detenido porque no es nada vinculado con el Gobierno federal. Aclarar esto”, ha afirmado.

El presidente ha recalcado que “se tiene que informar bien sobre las causas” del arresto. “Lo que siempre recomiendo es que no se debe utilizar la ley para venganzas políticas. No se pueden fabricar delitos y al mismo tiempo no debe haber impunidad. Entonces, se debe informar cuáles fueron los motivos, las causas, presentar las pruebas, trasparentar todo, y como son asuntos importantes, se tiene que informar bien a todos ciudadanos”, ha continuado. Estas declaraciones de corte nítidamente garantista llegan después de que López Obrador recibiera críticas por promover un referéndum, celebrado el verano pasado, que fue interpretado por sus adversarios como una herramienta para perseguir judicialmente a los expresidentes. En cualquier caso, la consulta popular quedó sin efecto al no alcanzar, con menos de un 8% de participación, el quórum requerido.

El mandatario ha dejado muy claro también su rechazo ante la divulgación de las imágenes de la detención del Bronco y de su ingreso en una celda en el Penal de Apodaca. En su opinión, trascienden la dimensión jurídica del caso y atentan contra el derecho a la intimidad de Rodríguez Calderón. “Lo que no me gustó, y eso lo digo porque creo que afecta a la dignidad de las personas, fueron las fotos que le tomaron. Eso no”, ha zanjado López Obrador.

Samuel García, ganador de las elecciones estatales del pasado 6 de junio en Nuevo León, también hizo una campaña centrada en la regeneración de la política y en la lucha contra las malas prácticas en la Administración. Y uno de sus blancos fue precisamente su antecesor en el cargo. Ayer se hizo eco de la detención para lanzar un mensaje de tolerancia cero contra la corrupción. “Quien la hizo, la paga. Quien robó o les dio recursos públicos a sus amigos, a sus sobrinos, a sus favoritos o a campañas va a ir a la cárcel… Porque ya basta de que jueguen y saqueen a nuestro Estado”, afirmó. “Ser incorruptibles empieza por no robar, por castigar a los que robaron y desviaron el dinero de Nuevo León a sus campañas. Y aquí ya empezamos”, escribió en su cuenta de Twitter.