´The Economist´ elogia los primeros 4 meses de Peña Nieto

Por promover reformas legales que estuvieron estancadas por varios años, el presidente Enrique Peña merece recibir elogios por sus primeros cuatro meses como mandatario de México.

Así lo establece un artículo publicado en el diario The Economist en el que resalta el acuerdo al que el priísta llegó con los partidos de oposición para consolidar el Pacto por México.

“Peña no es el único que merece el crédito, lo mismo ocurre con la oposición, se ha reconocido que los mexicanos quieren un cambio”, enuncia el texto en el que también se advierte que con la llegada del PRI a los Pinos, se establecería nuevamente el autoritarismo.

“Así que Peña merece elogios por sus primeros cuatro meses en el cargo. Después de haber firmado un Pacto con los dos principales partidos de oposición para superar el estancamiento que ha impedido las reformas, sobre todo a los monopolios que tiene México, el nuevo Presidente se ha dirigido a los monopolistas”, detalla el diario estadunidense.

Los logros en estos cuatro meses también incluyen la reforma educativa dirigida a tomar el control de las escuelas y sanear el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) cuya lideresa vitalicia, Elba Esther Gordillo Morales fue detenida y encarcelada por el delito de uso de recursos de procedencia ilícita al triangular recursos económicos para beneficiarse a si misma.

El artículo agrega que luego vino una medida potencialmente de gran alcance para forzar una mayor competencia en las empresas de telecomunicaciones que han hecho a Carlos Slim el hombre más rico del mundo.

Además un nuevo optimismo rodea a las perspectivas de México. El peso ha aumentado en 16 por ciento frente al dólar desde junio pasado. Sin embargo, el diario aclara que si Peña desea mantener su promesa de aumentar la tasa con un crecimiento económico de 5 a 6 por ciento al año, tendrá que tomar algunas decisiones difíciles.

“En primer lugar, aprobar una ley más competitiva para las telecomunicaciones es solo un primer paso: esto se debe aplicar con eficacia. En segundo lugar, una gran cantidad se basa en una propuesta de reforma energética. México podría ser una superpotencia energética, pero la producción de petróleo ha caído desde 2004, y el país importa petróleo y gas de Estados Unidos.

“Tristemente el Presidente se retractó de la idea de privatización parcial de Pemex, pero debería al menos permitir ofrecer contratos de riesgo compartido a los inversores privados para exploración en aguas profundas, gas y refinación, e invertir más de sus beneficios, en vez de entregarlos al Estado en impuestos”, indica el artículo periodístico.

De esta manera, agrega, la reforma energética debe ir con los cambios fiscales, y también financiar una reforma de seguridad social, encaminada a reducir los incentivos que llevan a los mexicanos a trabajar en la economía informal, ya que uno de cada dos lo hace ahora.

Aut. Manuel Cabrera