Cría cuervos…

GRILLOTINA – Por Marco Antonio Flota | El futbol americano nunca fue de los deportes preferidos en México. Si acaso provocaba cierta pasión en la juventud y aún esa muy focalizada: Entre los estudiantes de la UNAM y el Poli por los agarrones de los Pumas y los Burros Blancos.

(La UNAM, como se sabe, es la Universidad Nacional Autónoma de México y el Poli el Instituto Politécnico Nacional, y sus egresados más ilustres son, respectivamente, Hugo Sánchez y Ernesto Zedillo. El futbolista ya totalmente gachupín y el segundo quizá a punto de solicitar la nacionalidad gringa).

Sin embargo, el interés por el deporte de las tacleadas comenzó a aumentar en nuestro país durante los últimos sexenios. Muy posiblemente por influencia de nuestros tecnócratas políticos- que no políticos tecnócratas- que cursaron estudios en universidades norteamericanas y saturaron el Gobierno Federal a partir de Miguel de la Madrid.

De tal suerte, medio país siguió el domingo pasado el duelo de los Cuervos de Baltimore contra los 49s de San Francisco, el llamado Superbowl, que se disputó en Nueva Orleáns. Y fue ganado por los Cuervos, lo que ha de haber puesto feliz a la clase política que nos saca los ojos.

Con alguna excepción, ya que, por ejemplo en Guadalajara, tierra tan aficionada al soccer, no al americano, suelen parafrasear el famoso refrán para decir: “Cría Cuervos… y se los tomará el gobernador”. (O sea el todavía mandatario jalisciense Emilio González, quien acostumbra echarse sus brindis con el cardenal Sandoval Íñiguez y no precisamente con vino de consagrar).

Respecto a la derrota de los 49s, sólo deben haberla lamentado nuestro máximo cantautor, Juanga, y 8 amigos suyos. Por aquello de que, si Pitágoras y el secretario de Hacienda no mienten, 41 más 8 suman 49.

Dicen los conocedores que el Superbowl sentó precedentes y récords históricos. Pero eso será para el futbol americano, porque tales precedentes y récords ya los habíamos visto en la política mexicana. Y van las pruebas:
Por primera vez, según las crónicas, se enfrentaron dos equipos dirigidos por dos hermanos, John Harbaugh, entrenador de los Cuervos y Jim Harbaugh, de los 49s. Sin embargo, no hace mucho, aquí en México, en el estado de Querétaro, se enfrentaron dos hermanos en una elección gubernamental: Fernando Ortiz Arana, por el PRI y José Ortiz Arana, por el PRD. Sólo que si en el Superbowl ganó uno de los Harbaugh, en Querétaro perdieron los dos Ortiz Arana: Al dividir a los votantes, se llevó a gubernatura el PAN.

(Fue cuando llegó al Palacio queretano el señor Loyola, quien gobernó auxiliado por su perico Blas. Caso similar al de Vicente Fox, quien llegó a Los Pinos con su cotorra Marta, pero ésta gobernó sola).

Que fue histórica, dicen, la jugada del cuervo Jacoby Jones quien aprovechó una patada de salida de los 49’s, para llegar a la meta. Pues antes, aquí en México, en el estado de Sonora, el actual mandatario panista, Guillermo Padrés, aprovechó una metida de pata del priísta saliente, Eduardo Bours- el incendio de la guardería-, para ganar la gubernatura.

Pero lo más interesante de todo: En el Superbowl, los jugadores de ambos equipos fueron opacados por una cantante, Beyoncé Knowles. Y aquí…¿los políticos de todos los partidos no son opacados por una actriz de telenovelas?
Quédense, pues, los primos con su futbol americano y su Beyoncé. Aquí tenemos nuestra política y nuestra Gaviota.