El peligro de paralizar al país

Itinerario Político | Por Ricardo Alemán.- En efecto, tienen razón quienes detectaron una errata en el Itinerario Político de ayer. En lugar de que la reforma educativa pase al Ejecutivo –una vez aprobada en el Congreso–, antes deberá pasar a los congresos de los estados para que, finalmente, el voto favorable de la mitad más uno de ellos la convierta en ley.

Por esa razón –porque la última batalla por la reforma educativa se dará en los congresos estatales–, hicimos referencia a que en los primeros días de 2013 se podría paralizar el país.

¿Por qué razón? Porque desde ahora se preparan para una guerra sin cuartel los radicales de la CNTE, sus tentáculos ligados a grupos guerrilleros de distintas tendencias y entidades del país y, con ellos, también estarán listos para la batalla sectores diversos del más duro lopezobradorismo.

Dicho en pocas palabras, que existe un riesgo real de que por lo menos en la mitad del país no sólo se produzcan movilizaciones radicales del magisterio adicto a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, sino que se paralicen las actividades educativas, la economía y la vida de miles, como ya ocurre con frecuencia en Oaxaca, Michoacán y Guerrero.

Y es que a partir del mes de enero –y siempre bajo el supuesto de que el Congreso apruebe la reforma educativa–, los fanáticos y radicales de la CNTE, ciertos grupos inconformes del SNTE, además del infaltable y locuaz lopezobradorismo ejercerán la mayor presión callejera posible, en distintos estados del país, con la finalidad de impedir que tal o cual congreso estatal apruebe la reforma educativa.

Y, en efecto, nadie sabe si lograrán algo con la movilización callejera, con parar las clases y dañar la economía de los estados, pero lo que sí se sabe es que se abre una ventana de oportunidad inmejorable para el chantaje y el chanchullo, que son la sabia que nutre al descocado magisterio dizque disidente. ¿Por qué?

Por eso, porque a los líderes de la CNTE, a los inconformes del SNTE y al lopezobradorismo lo último que les importa es la educación pública de calidad. No, en realidad lo que les interesa a los violentos que ya afilan sus machetes es la raja política, como instrumentos para obtener pingues ganancias económicas y prebendas políticas

Claro, a cambio de no paralizar el país. Algo parecido a lo que hacen cotidianamente los dizque maestros de la CNTE en Oaxaca, pero multiplicado por 10 o 20 entidades del país. Y precisamente frente a estos conflictos es donde conoceremos de qué están hechos dos de los alfiles políticos más importantes para el gobierno de Enrique Peña Nieto.

Nos referimos –como todos saben–, al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y al nuevo presidente del PRI, César Camacho. ¿Y por qué serán fundamentales el trabajo del hidalguense y del mexiquense en el éxito y/o el fracaso de la reforma educativa?

Primero, porque Osorio Chong será el encargado de desactivar a los grupos radicales vinculados con el magisterio, que podrían paralizar al país. En este caso, vale recordar que desde sus tiempos de secretario de Gobierno en Hidalgo, y luego ya como gobernador, Osorio Chong dedicó buena parte de su actividad política precisamente a desactivar una de las más conflictivas escuelas de educación normal en su natal Hidalgo.

Resulta que año con año, los estudiantes de El Mexe, suspendían clases, paralizaban el estado y causaban graves daños a la educación y la economía de Hidalgo. Osorio dialogó, negoció y –sin romper un solo cristal–, logró desaparecer esa escuela normal, para convertirla en una universidad politécnica a la que le cambió la vocación rural. Hoy esa universidad egresa estudiantes de carreras que requiere la industria local.

Segundo, porque la reforma educativa deberá ser aprobada por 16 congresos estatales antes de convertirse en ley. Y para ello se requiere el concierto de los 19 congresos estatales en donde el PRI tiene mayoría, sea por legisladores propios, sea a través de distintas alianzas locales. ¿Y quién será el valiente que se aventará el paquete de hacer posible que por lo menos 16 congresos estatales aprueben la reforma? Su nombre es César, su apellido Camacho y su cargo está en la presidencia del PRI.

Podrán Peña Nieto y sus alfiles políticos con el paquete de sacar la reforma educativa –sin paralizar al país–, en las primeras semanas de 2013? Al tiempo.

EN EL CAMINO

Sigue dando golpes de precisión el presidente Peña Nieto. Ahora fue el tema de la seguridad y el combate al crimen, y otra vez se llevó las palmas. Y en donde intentan “chamaquear” a Miguel Ángel Mancera es en la ALDF. Quieren convertir el vandalismo en deporte nacional.

(Manuel Cabrera)