¿Se acabó la comunicación persona a persona?

¿No es impresionante que en la sala del hogar, en la cafetería, en la antesala del dentista y hasta en el Metro, casi todos estén prendidos de su celular? Unos, texteando; otros, escuchando música, algunos más en el whatsup? ¡Se está acabando la comunicación persona-persona!

Y las cosas tienden a empeorar. Para finales de 2013 se estima que habrá 6 mil 800 millones de suscriptores de celulares en el planeta según el reporte presentado ayer de los Objetivos del Desarrollo del Milenio 2013.

La penetración global (medida como la cantidad de clientes en relación con la población total) habrá alcanzado 96 por ciento, en el primer mundo, y en los países en desarrollo 89 por ciento.

De lo que no se habla mucho –porque no conviene– es el daño físico y síquico que causa el uso desmesurado del celular. La primera víctima, los ojos; cada día se detectan más casos de alguna enfermedad, por cansancio de la vista.

La relación entre la radiación que producen los aparatos y el cáncer ha sido acallada. Sin embargo, en San Francisco, California, y otras ciudades, es obligatorio que los fabricantes pongan una leyenda relativa al tipo e intensidad de radiación que generan.

Por Enrique Galván Ochoa – La Jornada.