Descubren un nuevo tipo de huracán espacial en las capas altas de la atmósfera que hace llover electrones

Un equipo de científicos de la Universidad de Shandong, en China, acaba de hacer un fascinante descubrimiento climatológico. En las capas altas de la ionosfera, a 600 kilómetros de altura sobre nuestras cabezas hay un tipo de huracanes desconocido hasta ahora, y son enormes.

De hecho, la altura a la que se forman le ha valido el apelativo de huracán espacial, y realmente es más un fenómeno astrofísico que climatológico en sentido estricto. Sin embargo, su formación parece responder a los mismos principios. En la atmósfera, los huracanes se forman por las diferencias de presión y humedad que generan fuertes corrientes de viento. En el espacio, las corrientes de viento solar chocan contra la atmósfera y transfieren parte de su energía a la ionosfera, formando un ciclón, pero de plasma en lugar de viento y agua.

Las intensas corrientes magnéticas verticales que fluyen entre la ionosfera y la magnestosfera alimentan este ciclón y provocan precipitaciones en forma de lluvia de electrones. La medición de algunas de estas partículas ha revelado que aceleran a energías de hasta 10 kiloelectrón voltios. Es una energía comparable a la de los aceleradores de partículas aquí en la Tierra.

Los huracanes espaciales tienen una estructura similar a la de los terrestres, con una gran estructura espiral con brazos, pero son enormes. Los investigadores estudiaron uno que medía cerca de mil kilómetros de diámetro y persistió durante casi ocho horas sobre la vertical del Polo Norte antes de disolverse.

El científico espacial Qing-He Zhang y sus colegas de la Universidad de Shandong que han hecho el descubrimiento no estaban buscando huracanes precisamente. Zhang y su equipo estaba estudiando las interacciones entre la ionosfera y la magnetosfera a trevés de sus efectos en fenómenos como las auroras boreales cuando se toparon con el fenómeno.

Los investigadores analizaban los datos provenientes de la red de satélites DMSP (Defense Meteorological Satellite Program) de Estados Unidos. Esos datos demuestran que los huracanes espaciales no son para nada un fenómeno aislado. En las cifras del DMSP hay indicios de decenas de estos fenómenos. Solo que los investigadores han elegido el mejor y más potente de ellos (acaecido en 2014) como caso de estudio. Aunque sus efectos no se dejan sentir sobre la superficie terrestre, su estudio puede ser de gran importancia porque afectan a las comunicaciones vía satélite e incluso podrían tener incidencia sobre las telecomunicaciones o los dispositivos electrónicos en su zona de influencia.