La vida después de la muerte: ¿qué pasa con los cuerpos que son donados a la ciencia?

Se trata de aportar a la ciencia luego de morir. De acuerdo con el doctor Diego Pineda Martínez, titular del Departamento de Anfiteatro de la Facultad de Medicina, el Programa de Donación de Cuerpos de la UNAM tiene dos fines muy claros: de forma directa ayuda a que los médicos tengan una mejor formación pues pueden practicar técnicas con los cadáveres y, por otro lado, con el uso de cadáveres para la investigación se busca desarrollar información de enfermedades de población mexicana.
Aunque México presenta altos índices de enfermedades crónico-degenerativas, por ejemplo, la diabetes y la hipertensión arterial, enfermedades que en tan solo de enero a junio de 2021 se cobraron la vida de más de 188.000 mexicanos, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), son contados los estudios que existen que aborden la realidad mexicana en materia de salud.

«Pocos artículos existen sobre características de población mexicana, la mayoría son de poblaciones estadounidenses o de poblaciones europeas que distan mucho de nosotros. La idea es desarrollar investigaciones propias de nuestro país», indica en una entrevista conSputnik.

En cuanto a la formación de los médicos, Pineda Martínez señala que la donación de cuerpos beneficia la preparación práctica de los estudiantes de esta disciplina.

«Los cuerpos nos sirven para hacer cursos y que estos profesionales de la salud puedan mejorar su práctica. A veces, en la Medicina se cree que solo por tener un título eso te da habilidades, y las habilidades, sobre todo en nuestro caso que son prácticas, hay que desarrollarlas; ¿cómo? Practicando», agregó el especialista.

En el caso del programa implementado por la UNAM, que fue el primero en México, los cuerpos también se usan para estudiantes de Odontología, Enfermería e Ingeniería Biomédica. «El beneficio es para mucha gente», afirma el médico.

En toda América Latina solamente existen cuatro programas de donación: dos en Chile, uno en México y otro en Costa Rica, el cual se echó a andar con el asesoramiento de la UNAM. En tanto, estos programas se cuentan por centenares en el caso de Europa.

¿Quién puede donar su cuerpo y cómo?

 

La donación debe ser un acto totalmente consciente y altruista, pues quienes decidan donar su cuerpo a la ciencia deben saber que no se recibe ningún tipo de remuneración por este acto.

«La cultura de la donación no es un palabra, es una serie de actos y este programa tiene el objetivo de fomentarla, ¿cómo? Platicando con la población para que sepan los beneficios que tiene donar su cuerpo«, señala el médico.

Para donar tu cuerpo a la Facultad de Medicina de la UNAM debes ser mayor de edad, tener la convicción de hacerlo de forma altruista y no tener enfermedades infectocontagiosas como VIH, tuberculosis y hepatitis C, requerimientos que se prevén en la ley.

Para quienes estén interesados en donar su cuerpo, la Facultad de Medicina de la UNAM ofrece charlas para explicar el proceso legal, pues se tiene que firmar una carta; los beneficios y la importancia de hablar al respecto con la familia de quienes se inscriban, pues son ellos quienes tienen que dar aviso a la institución en caso de un deceso. Las citas están disponibles en el sitio web del Programa de Donación (http://www.pdc.unam.mx/).

Especialistas de la UNAM agregan que los cuerpos que se donen son tratados con ética. «Estás trabajando con el cuertpo que fue el papá de alguien, la mamá de alguien, el hijo de alguien. Eso nos ayuda a trabajar con empatía«, señala Pineda.

Hasta el momento, hay alrededor de 3.800 personas que se han inscrito al programa de donación, mientras que un total de 114 cuerpos han sido recibidos por la universidad.