Mataron a su esposo y 12 funcionarios, pero quiere reelección

Los mexicanos vivirán el 6 de junio una elección que renovará a los 500 miembros de la Cámara Federal de Diputados pero que también servirá para escoger a decenas de cargos municipales y locales en todo el país. Más allá de las implicancias que pueden tener para el proyecto de Andrés Manuel López Obrador, los comicios mostraron su peor cara al desatar una ola de violencia política que ya se cobró la vida de 89 dirigentes políticos, 35 de ellos candidatos.
Si bien el asesinato de candidatos y dirigentes políticos no es una novedad para los mexicanos, la campaña electoral de 2021 llevó la violencia a niveles históricos y ya es la segunda campaña más violenta en lo que va del sigloXXI, de acuerdo a un informe de la consultora Etellekt. El récord sigue siendo para el ciclo electoral 2017-2018, cuando fueron asesinados 152 políticos, 48 de ellos candidatos.
Reparto de materiales electorales en México - Sputnik Mundo, 1920, 03.06.2021

Precisamente, aquellas elecciones locales de 2018 guardan una historia que, dentro del oscuro panorama de la violencia política en el país norteamericano, esconde una muestra de resiliencia. Todo se desató el 11 de mayo de 2018, cuando el candidato del partido Morena (izquierda) a la alcaldía de Apaseo El Alto, en el estado de Guanajuato (centro), José Remedios Aguirre, fue asesinado de varios disparos.

El crimen sacudió a la pequeña localidad de menos de 30.000 habitantes, en la que Remedios Aguirre aparecía como un probable ganador de las elecciones. El crimen podría haber dejado al partido de López Obrador sin un candidato en la ciudad pero se encontró con la rebeldía de la persona más cercana al fallecido: su esposa María del Carmen Ortiz.

Tan solo una semana después del crimen, el candidato de Morena a gobernador de Guanajuato, Ricardo Sheffield, oficializó el nombre de Ortiz ante unas 3.000 personas en un acto en el que también se encontraba López Obrador.

A pesar de haber perdido a su pareja días atrás, Ortiz sorprendió en aquella oportunidad por su fortaleza. Ernesto Prieto, dirigente de Morena en Guanajuato, defendió el paso al frente de la viuda al ser consultado en aquel momento por el portal Animal Político.

“Ella no ha tenido tiempo para cumplir con su duelo por el asesinato de Remedios. Pero, a su vez, trae esa inquietud ese compromiso moral con su marido de tomar la estafeta y continuar con la lucha por Apaseo el Alto”, explicó el dirigente.

Ortiz explicó más adelante que dudó en aceptar la candidatura pero acabó haciéndolo porque “más que nadie conocía el sueño que él (Remedios) tenía”. Según dijo en una entrevista a Efe, continuar con la candidatura frustrada de su esposo fue una forma de “culminar sus ideales”.

Para la dirigente, existen “dos tipos de miedo: el que te paraliza y el que te hace mantenerte activa” y ella, en lugar de quedarse en su casa, eligió “el que te activa”. Así ganó los comicios de 2018 con más del 50% de los votos y desde entonces ejerció como alcaldesa de la ciudad.

Sin embargo, no sería la última vez en que debería optar por activarse ante el miedo. Su gestión estuvo signada por una violencia política extrema, ya que 12 de sus funcionarios fueron asesinados o se encuentran desaparecidos.

Uno de los últimos casos fue el crimen de Daniel Medina, director municipal en Apaseo El Alto del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de las Familias (DIF), cuyo cuerpo fue encontrado sin vida en marzo de 2021 luego de estar desaparecido desde diciembre de 2020. Pero la lista de colaboradores de Ortiz asesinados es larga: en los últimos meses también fueron asesinados su director de Tránsito, la coordinadora del sistema de agua potable, el comandante de la Policía Municipal y varios otros funcionarios.

Aún así, Ortiz confirmó su postulación para ser reelecta como alcaldesa. A pesar de los golpes, su campaña se centra en mensajes positivos. “Hoy reafirmo mi compromiso con mi gente, con mi pueblo, tengan la certeza de que tienen una amiga en quien confiar, porque me apasiona convivir, compartir, escuchar y comprender al pueblo al que pertenezco y a mi gente, porque sigo aprendiendo diariamente de ustedes”, dijo en el inicio de su campaña, según recogió el medio local Ágora.

Pero si bien es optimista, la mujer no descuida su seguridad. Al lanzarse nuevamente a la campaña, Ortiz hizo una solicitud a las autoridades electorales del estado de Guanajuato de que se activen los protocolos de protección de su integridad física durante la campaña. Es que la alcaldesa no duda de que los constantes ataques a su entorno sean una herramienta del crimen organizado de Guanajuato para intentar amedrentarla.

Por lo pronto no lo han conseguido ya que, tal como se define en sus redes sociales, Ortiz es una mujer “valiente, auténtica y amorosa”.